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lunes, 4 de marzo de 2013

Hombres tóxicos

Hace poco escribí sobre el perfil del maltratador. Muchos de ellos seguramente cumplirán el perfil de hombre tóxico. No dudo que mujeres tóxicas las hay, de hecho, creo que todos podríamos nombrar algún ejemplar de ambos sexos. Por desgracia, y supongo que en parte por el lastre del machismo, el perfil masculino parece que es más abundante, y en parte también por la sumisión que nos inculcan a las mujeres desde niñas. Por ejemplo, los objetivos vitales de "amor" y "familia" nos hacen vulnerables a este tipo de personas.  

Aquí un artículo de este diario digital: http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2012/09/22/23240/Descubre-si-te-gustan-los-hombres-toxicos-y-arranca.aspx


***

“Si un hombre te hace sentir tan mal contigo misma que llegas a experimentar cambios emocionales, físicos o personales, miedo, dudas, culpa o vergüenza, eso significa que estás expuesta a los efectos de un hombre tóxico”, escribe la especialista en comunicación y asesora de imagen norteamericana, Lillian Glass en su libro “Hombres Tóxicos” (Paidós).





Qué se siente 
Para Lillian Glass el objetivo de esta publicación, que sigue a sus exitosos libros “Relaciones tóxicas” y “Sé lo que estás pensando”, ambos de Paidós, es entregar un “salvavidas” que refuerce el poder interior de cada mujer, deje de ser víctima y logre poner punto final a su desdicha. 

Sin embargo, como la autoestima de las mujeres está por el suelo y cuesta sacarse la venda de los ojos, propone una serie de cuestionarios para que la verdad salga a flote.

Qué se siente 
Para Lillian Glass el objetivo de esta publicación, que sigue a sus exitosos libros “Relaciones tóxicas” y “Sé lo que estás pensando”, ambos de Paidós, es entregar un “salvavidas” que refuerce el poder interior de cada mujer, deje de ser víctima y logre poner punto final a su desdicha. 

Sin embargo, como la autoestima de las mujeres está por el suelo y cuesta sacarse la venda de los ojos, propone una serie de cuestionarios para que la verdad salga a flote.

Para Lillian Glass el objetivo de esta publicación, que sigue a sus exitosos libros “Relaciones tóxicas” y “Sé lo que estás pensando”, ambos de Paidós, es entregar un “salvavidas” que refuerce el poder interior de cada mujer, deje de ser víctima y logre poner punto final a su desdicha. 
Sin embargo, como la autoestima de las mujeres está por el suelo y cuesta sacarse la venda de los ojos, propone una serie de cuestionarios para que la verdad salga a flote.

Sin embargo, como la autoestima de las mujeres está por el suelo y cuesta sacarse la venda de los ojos, propone una serie de cuestionarios para que la verdad salga a flote.


Los once tóxicos 
En capítulos posteriores la norteamericana estimula a las lectoras a revisar el pasado y detectar la alergia a ciertos tipos de hombres dando muchos adjetivos que los caracterizan. También muestra las diez razones porque una mujer es imán para estos “galanes” y cómo detectarlos por Internet, leer sus señales y las combinaciones letales de personalidades tóxicas en una pareja.

Los once tóxicos 
En capítulos posteriores la norteamericana estimula a las lectoras a revisar el pasado y detectar la alergia a ciertos tipos de hombres dando muchos adjetivos que los caracterizan. También muestra las diez razones porque una mujer es imán para estos “galanes” y cómo detectarlos por Internet, leer sus señales y las combinaciones letales de personalidades tóxicas en una pareja.

En capítulos posteriores la norteamericana estimula a las lectoras a revisar el pasado y detectar la alergia a ciertos tipos de hombres dando muchos adjetivos que los caracterizan. También muestra las diez razones porque una mujer es imán para estos “galanes” y cómo detectarlos por Internet, leer sus señales y las combinaciones letales de personalidades tóxicas en una pareja.



1. El competidor celoso. Este tipo de hombres siempre intenta quedar por encima de las mujeres poniendo en tela de juicio prácticamente todo lo que dicen. Provoca discusiones continuas en un intento de hacerse con el control y demostrar su superioridad. 

2. El volcán pasivo-agresivo engañosamente tranquilo, pero a punto de entrar en una erupción mortal. Este tipo de hombre se lo guarda todo dentro, nunca dice lo que realmente siente. Si está triste o enfadado tú nunca lo sabrás, pero él, mientras tanto llevará un exhaustivo registro mental de todo. Cuando ese registro se llena y ya no puede más explota en un torrente de ira que puede haber sido provocado por algo insignificante. 

3. El sabeloto arrogante y presuntuoso. Está seguro de que él tiene todas las respuestas. Siente que es más listo que los demás, que sus opiniones son únicas que valen y que sus convicciones morales son las que debería adoptar todo el mundo. 

4. El mentiroso seductor, manipulador e infiel. Este tipo de hombre es siempre muy halagador y cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. 

5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

1. El competidor celoso. Este tipo de hombres siempre intenta quedar por encima de las mujeres poniendo en tela de juicio prácticamente todo lo que dicen. Provoca discusiones continuas en un intento de hacerse con el control y demostrar su superioridad. 
2. El volcán pasivo-agresivo engañosamente tranquilo, pero a punto de entrar en una erupción mortal. Este tipo de hombre se lo guarda todo dentro, nunca dice lo que realmente siente. Si está triste o enfadado tú nunca lo sabrás, pero él, mientras tanto llevará un exhaustivo registro mental de todo. Cuando ese registro se llena y ya no puede más explota en un torrente de ira que puede haber sido provocado por algo insignificante. 

3. El sabeloto arrogante y presuntuoso. Está seguro de que él tiene todas las respuestas. Siente que es más listo que los demás, que sus opiniones son únicas que valen y que sus convicciones morales son las que debería adoptar todo el mundo. 

4. El mentiroso seductor, manipulador e infiel. Este tipo de hombre es siempre muy halagador y cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. 

5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

2. El volcán pasivo-agresivo engañosamente tranquilo, pero a punto de entrar en una erupción mortal. Este tipo de hombre se lo guarda todo dentro, nunca dice lo que realmente siente. Si está triste o enfadado tú nunca lo sabrás, pero él, mientras tanto llevará un exhaustivo registro mental de todo. Cuando ese registro se llena y ya no puede más explota en un torrente de ira que puede haber sido provocado por algo insignificante. 
3. El sabeloto arrogante y presuntuoso. Está seguro de que él tiene todas las respuestas. Siente que es más listo que los demás, que sus opiniones son únicas que valen y que sus convicciones morales son las que debería adoptar todo el mundo. 

4. El mentiroso seductor, manipulador e infiel. Este tipo de hombre es siempre muy halagador y cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. 

5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

3. El sabeloto arrogante y presuntuoso. Está seguro de que él tiene todas las respuestas. Siente que es más listo que los demás, que sus opiniones son únicas que valen y que sus convicciones morales son las que debería adoptar todo el mundo. 
4. El mentiroso seductor, manipulador e infiel. Este tipo de hombre es siempre muy halagador y cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. 

5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

4. El mentiroso seductor, manipulador e infiel. Este tipo de hombre es siempre muy halagador y cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. 
5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

5. El obseso del control, furioso y déspota. Este tipo de hombre se dedica a controlarte diciéndote que tienes que hacer y cómo debes hacerlo. Lo hará intimidándote con su enfado y su furia. Si no haces lo que él quiere, se enfadará y se mostrará más agresivo. Es el más tóxico de todos. 
6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

6. El metomentodo cizañero y traidor. Es de los que se mete en tus cosas todo el tiempo como si fueran asunto suyo e intentan manipular la situación y a ti para poder aprovecharse o conseguir que hagas las cosas a su manera. 
7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

7. El víctima autodestructivo que lo ve todo negro. Este tipo de hombre ve el mundo y la vida como un vaso medio vacío y no medio lleno. Como siempre está viendo la parte negativa y esperando lo peor, la negatividad le sale por todos los poros. Si por alguna casualidad las cosas le van bien, hará todo lo posible para sabotear sus circunstancias. Se ve a sí mismo como una víctima indefensa que ni puede hacer nada para cambiar su situación. 
8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

8. El espantapájaros débil y sin iniciativa. No es capaz de tomar una decisión sobre nada y normalmente se ve arrastrado por la opinión de la gente. Vive con miedo y nunca creará ningún conflicto ni se reivindicará a sí mismo ni a ningún otro. 
9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

9. El narcisista egocéntrico cuyo lema es: yo, mi, a mí, conmigo y para mí. Su única preocupación es él mismo. Él es el centro del universo y espera que tú le consideres precisamente eso. Lo único que le importa de ti es lo que le afecte o tenga algo que ver con él. Si no estás dispuesta a hacer cualquier cosa por él, no le serás de ninguna utilidad. 
10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

10. El congelador emocional. Es frío y no muestra ninguna emoción. Deja de ver muy poco de si mismo y es un hombre de pocas palabras, así que nunca sabes lo que piensa o lo que realmente siente. 
11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta

11. El sociopsicópata. Es el tipo más tóxico y peligroso y te pueden causar un gran daño. Para detectarlos y huir entrega 20 rasgos a considerar, entre los que destaca locuacidad y encanto superficial, sensación exageradamente alta de autovalía, necesidad de estimulación, mentira patológica, varias relaciones maritales, estilo de vida parásito, irresponsabilidad, mentira patológica, impulsividad, falta de metas realistas a largo plazo y escasa profundidad de los afectos con respuesta emocional superficial, entre otros. “En estos casos no puedes arriesgarte pensando que quieres intentar cambiarle. Son personas muy trastornadas que pueden causarte un gran daño o incluso amanerar tu vida”, orienta
Es fuerte y suena terrible, pero existen mujeres que se involucran en relaciones que les traen sufrimiento y desazón. Es como si el amor, fuera vivido desde la amargura, la pena y como una batalla que hay que ganar con una pareja que te quiere, pero te aporrea y maltrata.
Su interesante análisis indica que el perfil de las mujeres que sucumben a sus “encantos” puede ser cualquiera aunque destaca que están más expuestas las que tienen personalidades maternales y protectoras, o aquellas que ejercen profesiones que se centran en ayudar a otros, como enfermeras, profesionales de la salud, trabajadoras sociales o psicólogas.
Y ¿qué es un hombre tóxico? La autora los define como personas que hacen que una mujer se sienta mal consigo misma, que se sienta menos de lo que es, que no la apoya y que le complica la vida. En otras palabras son quienes provocan emociones negativas, se portan mal con uno, no tratan bien y afectan el comportamiento y autoestima de quien los ama.
Pero, además, no son solo parejas sino que un hombre tóxico puede ser un familiar, un amigo, un compañero de trabajo, un colega y hasta un jefe. 
¿Quieres probar? Responde con un sí o un no, a las siguientes preguntas: ¿Me pongo triste al pensar en él? ¿Me hace sentir culpable? ¿Pierdo el buen humor cuando está a mi alrededor? ¿Te dice cosas mezquinas o crueles y después añade: “era broma”? ¿Tiene problemas financieros y te pide dinero con frecuencia? ¿Habla siempre de sí mismo y no presta mucha atención a tus cosas? ¿Habla mal de su ex o de otras mujeres de su vida? ¿Tiene algún asunto sin resolver con su madre o con alguna otra pariente femenina? ¿Tienes que hacerlo todo siempre a su manera? ¿Tienes miedo de decir lo que realmente piensas o sientes cuando estás con él? ¿Te sientes tonta porque te has dejado manipular o engañar? ¿Te muestras cada vez más reservada con la gente? ¿Te sientes insegura contigo misma?
Uff… si algunas fueron contestas con una afirmación. ¡Alerta! No hay duda, el hombre tóxico está en tu vida. 
Secciones aparte constituyen la explicación que propone para tratar a un hombre tóxico y cómo recuperarse de su ingrata experiencia, donde enfatiza que en el mundo hay hombres que no son tóxicos.
Pero lo primordial de “Hombres Tóxicos” es que entrega once tipos de hombres tóxicos, cuya información surgió tras un estudio informal que Lillian Glass diseñó, donde le pidió a más de mil mujeres de edades entre 18 y 80 años que escribieran una lista de calificativos que describieran a un hombre perjudicial.
El resultado es esta tipología de cabecera, que describe con detalles sus perfiles. Acá va un resumen. 

***

Si te ha interesado el tema, he encontrado aquí el enlace para poder descargar el libro:

http://www.planetadelibros.com/pdf/HOMBRES_TOXICOS._Intro+cap1.pdf


Petons!


lunes, 11 de febrero de 2013

Perfil del maltratador



Sé que normalmente no suelo postear este tipo de cosas, pero creo que es importante que todos los posibles lectores y lectoras que puedan pasarse por aquí echen un vistazo y reflexionen.

Tristemente, salen tantos casos de violencia de género cada día que nos hemos acostumbrado a ellos. La educación es la clave, dicen. Y es cierto, pero la educación que se da es insuficiente. Podría hacer una larga disertación sobre este asunto, pero por lo pronto quiero copiar alguna información sobre el perfil de los maltratadores. Ser consciente del peligro en que se vive es una de las herramientas más útiles que tenemos. Y aunque todos tenemos claros que una persona que pega a otra la está maltratando, este tipo de acciones sólo llegan después de mucho tiempo en el que el control se ceba con la víctima.

He resumido los puntos que me parecían más interesantes, pero dejo los enlaces abajo.

Voy a ser breve, espero que todo esto os sirva de introducción:


Perfil del maltratador psicológico: aprende a reconocerlo


El maltratador psicológico puede ser un hombre o mujer que comparte las siguientes características:
  • Son personas controladoras y con un bajo nivel de autoestima que quieren aumentar a medida que bajan la de la otra persona a la que agreden.
  • Inseguridad en sí mismo.
  • Baja capacidad para gestionar su propias emociones y de empatía hacia los demás.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Posibles rasgos de personalidad psicopáticos (falta de compasión hacia los otros) y pueden llegar a tener creencias sobrevaloradas.
  • Generalmente son amables y encantadores con la mayoría de las personas con excepción de con su víctima.
  • En algunos casos, ellos mismos han sido víctimas de malos tratos, aunque el hecho de haber sido maltratado no implica (ni justifica) que la persona se convierta matratador.
  • Su comportamiento hacia la víctima se caracteriza por una gran variedad de amenazas (echarle de casa, macharse él/ella, llevarse a los hijos, suicidarse…), usa la ironía para dar lugar a la ambigüedad de sus actos, pone en duda la estabilidad emocional de la víctima, la intimida (malos gestos, gritos), se irrita y tiene cambios bruscos de su estado de ánimo con facilidad y constantemente culpa a la víctima de todo lo que va mal.


Además de esta breve descripción, debemos tener en cuenta el gran potencial como maltratadores que tienen las personas narcisistas. Esto es debido a que cumplen muchas de las características necesarias para ser maltratadores. Por desgracia, suelen aparentar ser buenos y estupendos con los demás, por lo que será difícil reconocerlos a menos que ya estemos muy involucrados en la relación con él/ella.



La personalidad narcisista

¿Cuáles son las características del narcisismo?

Grandiosidad

El narcisista se cree enormemente importante, considerándose por encima de cualquier persona, incluida su pareja o amistades.

Necesidad de aprobación

Tienen una gran necesidad de sentirse aprobados y admirados por los demás, quienes, sin duda, tienen que saber lo maravillosos que son. Sienten que merecen una gran admiración y respeto por parte de los demás, de quienes esperan que deseen de buena gana satisfacer todos sus deseos y darles un trato especial (como perdonar sus deudas). Les gusta ser el centro de atención y conversación.

Falta de empatía

No es capaz de ponerse en el lugar del otro y compartir sus sentimientos. Puede sentirse ofendido si un amigo le dice que no puede ir a su fiesta porque acaban de ingresar a su madre en un hospital. Se muestran insensibles y desconfían de los motivos de los demás.

Muestran desdén hacia sus parejas

Piensan que deben sentirse queridos por ellas sin necesidad de corresponderles. Muchos ven a los demás de forma negativa y pesimista. Quiere ser el centro de la vida de su pareja, quien debe estar deseosa de satisfacer todas sus necesidades o, de lo contrario, le retirará su amor.

Negación

Niegan quienes realmente son y adoran a la imagen sobrevalorada que tienen de sí mismos. Niegan sus sentimientos de depresión y cualquier trauma que hayan podido sufrir. Durante una psicoterapia suelen negar también cualquier tipo de problema.

Envidia

Envidian a los demás y creen que los otros son envidiosos también. Aunque prefieren la lógica a los sentimientos, al mismo tiempo envidian a las personas que tienen capacidad de empatía y son emocionalmente accesibles.

Arrogancia e intolerancia a las críticas

La persona narcisista se siente ofendida con facilidad, reacciona con rabia cuando la critican, tratando de destruir o infravalorar a esa persona o bien arma tal jaleo que al final los demás tienen que darle la razón.

Manipulación

Dado que consideran que los demás están ahí para satisfacer sus necesidades, no dudan en manipularlos y en tratarlos como objetos que le sirven para lograr sus objetivos.

Fantasías

Fantasea con lograr éxito, admiración, belleza, poder en cantidades ilimitadas y con encontrar el amor ideal y perfecto.

Se consideran los mejores en su trabajo

Incluso por encima de sus superiores o de sus profesores en el caso de estudiantes. Irradian una imagen de gran seguridad en sí mismos y pueden ser capaces de convencer a otros de que no hay nadie mejor que ellos. Suelen hacer grandes logros en su trabajo, aunque a veces su narcisismo puede perjudicarles debido a que no toleran que sus propuestas sean rechazadas y a que es posible que no se molesten en mejorar y aprender cosas nuevas porque piensan que ya lo saben todo. Buscan el triunfo por el triunfo mismo. No toleran el fracaso y esto puede llevarlos a veces a no arriesgarse.

Interpretación distorsionada de los resultados y recuerdo selectivo

Exageran sus éxitos y se atribuyen mayores habilidades que los demás al conseguirlos, mientras que atribuyen los fracasos a circunstancias externas.

Otros sentimientos

Vergüenza, humillación, depresión, manía. Se ha asociado con anorexia nerviosa y abuso de cocaína.

¿Cómo se llega a tener una personalidad narcisista?

1. El narcisismo infantil

Cierto narcisismo es normal y deseable durante el desarrollo infantil. Los niños pequeños ven cubiertas todas su necesidades y los demás parecen estar ahí para servirlos de inmediato. Durante el proceso de construcción de su identidad, necesitan sentirse admirados y reconocidos por sus padres, necesitan sentirse valorados como seres únicos porque es así como llegan a aprender que son personas diferentes y separadas de sus padres y que, por este motivo, ellos pueden tener deseos y necesidades diferentes a las suyas. Se sienten amados por ser quienes son y no por lo que pueden hacer por los demás. Aprenden a reconocer y confiar en sus propios sentimientos porque sus padres reconocen esos sentimientos y los valoran sin tratar de imponerles los suyos. Es decir, este deseo de admiración típico de los niños, se debe a una necesidad de ser reconocido como persona única y separada de otros, sentirse importante y poder construir de este modo una identidad y una autoestima que no dependan de la aprobación de los demás sino que nazcan dentro de ellos mismos.

2. El niño/a frustrado

Cuando esta necesidad de reconocimiento se ve frustrada, el niño o niña no se siente especial, desarrolla una autoestima baja y puede incluso pensar que esa necesidad de reconocimiento es algo malo o que puede hacer que los demás sientan envidia. Las reacciones ante esta situación pueden ser diversas. Puede dar lugar a una personalidad dependiente, centrada en la satisfacción de las necesidades de los demás para conseguir su aprobación o puede dar lugar a una personalidad narcisista, que infla su propio ego para compensar su falta de autoestima e inseguridad. Es decir, el narcisista busca la aprobación y admiración que nunca tuvo pero no quiere reconocer esta debilidad y la niega, construyendo un yo maravilloso y perfecto al que todo el mundo debería adorar.

3. Egoísmo y altruismo: las dos caras de la misma moneda

Por tanto, y aunque resulte paradójico, cierto egoísmo, definido como la necesidad de ser comprendido y admirado sin que nos pidan nada a cambio, constituye la base del altruismo, ya que cuando nos sentimos queridos y aceptados por ser quienes somos, nos comportamos de igual modo con los demás y somos generosos. Cuando sólo nos sentimos queridos si damos algo a cambio o mendigamos su amor, aparecen la frustración, el resentimiento y la sensación de que somos explotados.

Lo que se esconde debajo

  • Como hemos visto, debajo de ese enorme ego se esconde una persona con una autoestima muy baja, sensación de poca valía personal e inmadurez emocional.
  • Esos sentimientos le parecen inaceptables y los oculta.
  • En su lugar crea un ego grandioso y superior para compensar.
  • Al ser este ego falso, necesita demostrar continuamente dicha superioridad a través de la aprobación y los elogios de los demás, ya que es el único modo que tiene de verla confirmada. Es como si no llegara a creerse del todo esa grandiosidad que trata de transmitir.
  • Las críticas echan abajo esta frágil construcción. Por eso reaccionan ante ellas con tanta rabia: ven amenazada su valía personal. El narcisista humillado querrá destruir al causante de dicha humillación para demostrar así que no es cierto lo que dijo de él y poder recuperar sus sentimientos de valía personal.
  • La falta de empatía procede de una preocupación excesiva por sí mismo y de la dificultad para reconocer a los demás como individuos separados con sus propias necesidades (inmadurez emocional).

    Tipos de narcisistas

    El doctor Bruce Stevens, en su artículo "A nine headed hydra", propone una clasificación de la personalidad narcisista en nueve tipos diferentes. Entre ellos incluye también la personalidad dependiente, que generalmente suele considerarse aparte. Sin embargo, todos los tipos de esta hidra de nueve cabezas de Stevens comparten el mismo problema subyacente: la búsqueda desesperada de la fuente de amor a sí mismos en lugares donde nunca la encontrarán.

    1. El dependiente

    Siente una gran necesidad de ser amado y jamás se siente satisfecho. Nunca recibe suficiente amor. Miedo al abandono y al rechazo. Su problema principal es que no es capaz de quererse y cuidarse a sí mismo y se centra en dar amor a los demás para así conseguir su aprobación y su cariño. Resulta asfixiante para su pareja.

    2. El amante especial

    "Nuestro amor es único, especial, maravilloso y perfecto". Piensa que nadie puede amar a su pareja como él o ella, que con su amor curará todas las heridas que pueda tener. Idealiza al amor y a la persona amada, a quien no ve como realmente es. El resultado es siempre una decepción. Son muy vulnerables a cualquier ofensa y arrastran heridas de anteriores relaciones. No toleran ninguna imperfección en su pareja.

    3. El poderoso

    Está enamorado del poder y lo expresa humillando o aterrorizando a sus empleados. Arrogante, desprecia a sus subordinados e "inferiores". Lo único que importa es su carrera y su éxito. Su pareja suele ser una persona atractiva que exhibe como un trofeo.

    4. El "cuerpo"

    Es un tipo de narcisismo muy habitual hoy en día. Su imagen tiene una enorme importancia y su autoestima está unida a dicha imagen. Necesita gustar a todo el mundo y que todo el mundo reconozca su belleza para sentirse una persona valiosa. Obsesión por tener el cuerpo perfecto. Tiende a negar sus problemas y a centrarse en su físico, como si el hecho de lograr la perfección física fuese a solucionar todos sus males.

    5. El furioso

    Tiene estallidos de rabia frecuentes debido a su hipersensibilidad ante cualquier ofensa real o imaginada. Tiende a ver malas intenciones en las acciones de los demás. Debajo de esa rabia tiende a ocultar tristeza, vergüenza o desesperación. Incapacidad para controlar sus intensas emociones, incluida la rabia.

    6. El estafador

    Es una persona encantadora cuyos motivos son absolutamente egoístas. Pretende utilizar y explotar a los demás utilizando ese encanto personal. Le divierte engañar al amante confiado con infidelidades, fraudes, etc. y disfruta planeándolo. Su autoestima aumenta al verse capaz de hacer ese tipo de cosas. Las normas morales no se las aplica a sí mismo. Eso es para los demás y ellos se consideran por encima.

    7. El fantasioso

    Su mundo interior es muy rico y está poblado de fantasías de belleza, admiración, amor, éxito y mundos maravillosos, mientras que considera la realidad un fastidio del que querría escapar. Algunos adolescentes pasan horas aislados jugando al mismo juego de ordenador, con cuyo protagonista, un héroe capaz de todo, se sienten identificados. La soledad impide que el mundo exterior penetre en sus vidas mostrándoles la realidad, y su necesidad de sentirse grandiosos, únicos y especiales (algo que, en cierta medida, es normal en la adolescencia) puede hacer que se identifiquen con el héroe del videojuego y confundan la fantasía con la realidad.

    8. El mártir

    Su identidad está construida alrededor del hecho de ser una víctima o un superviviente de algo terrible. Se centra en sí mismo y en su propio dolor, que nunca llega a superar y no tiene tiempo para nadie más. Dentro de ese dolor se siente grande, "nadie sufre como yo", "he tenido que soportar cosas terribles". Es ese mártir al que todos deberían admirar por haber sufrido tanto y seguir vivo. Tiende a exagerar su dolor que, a veces, tiene dimensiones religiosas: el destino divino del sufrimiento exaltado y admirado. En realidad, es una forma de evitar el verdadero dolor y los problemas reales que hay en su vida y en sí mismo. "Mi dolor es tan grande que me impide pensar en otras personas o hacer otras cosas".

    9. El salvador

    "Sólo yo puedo ayudarte", "sólo yo puedo cambiar tu vida a mejor". Es probable que tenga un trabajo relacionado con la ayuda a los demás, al que dedica todo su tiempo porque "lo necesitan". Sin embargo, siempre acaba pidiendo algo a cambio, como sexo o dinero. Es frecuente en ciertos líderes religiosos de sectas.

    Narcisismo y agresividad

    Como hemos visto, muchos narcisistas reaccionan con violencia al ser criticados. Varios psicólogos estadounidenses realizaron un estudio en el que comprobaron que los narcisistas son más agresivos que los demás. Estos investigadores afirman que los tiroteos y asesinatos cometidos por adolescentes es Estados Unidos pueden guardar cierta relación con tendencias narcisistas, que podrían aumentar la violencia en las escuelas.

    "Si los chicos empiezan a desarrollar opiniones excesivamente optimistas sobre sí mismos y dichas creencias son constantemente rechazadas por otros, sus sentimientos de amor a sí mismos pueden hacer a estos chicos potencialmente peligrosos".

    Cómo tratar al narcisista

    Si te ha tocado un narcisista en tu familia y no tienes más remedio que convivir con él o ella, estas pista pueden ayudarte:

    1. Distánciate a nivel emocional

    Ten en cuenta que su necesidad de sentirse superior puede llevarle a tratar de rebajarte y humillarte. Puede ser insensible contigo, arrogante y pedante. No dejes que te afecte lo que te diga.

    2. No intentes cambiarlo

    Probablemente sólo conseguirás que se enfade. Te resultará más fácil cambiar tu comportamiento que el suyo. Por ejemplo, deja de sentirte ofendido si tu suegra narcisista nunca se queda con tus hijos una noche para que puedas salir a divertirte. Acepta que no va a hacerlo y busca a otra persona que lo haga por ella.

    3. Al narcisista le gusta ser el centro de atención y sentirse importante

    Concédele ese privilegio de vez en cuando y escucha las historias que te cuente acerca de sus grandes logros o dile algo que lo elogie. Recuerda que en el fondo se cree una persona sin valor e indigna de ser amada por sí misma. Demuéstrale que esto no es cierto.

    4. Es muy probable que al mostrarle tus sentimientos, el narcisista los ignore

    Tal vez sea mejor mantener una relación más superficial. Por ejemplo, si te sientes deprimido o enfermo, el narcisista no tendrá ganas de escuchar eso y si intentas hablarlo es probable que te sientas rechazado y herido. Más vale buscarte a otra persona más receptiva y limitarte a decirle al narcisista que no te sientes muy bien últimamente para luego cambiar de tema con rapidez.








Hay muchos sitios webs, libros y lugares en los que podéis consultar sobre este tema. Muchas personas os podrán ayudar si lo necesitáis. Lo más importante es que, si os veis en una situación así (seáis chicos o chicas, se dé en una situación de pareja o familiar) no creáis que os lo merecéis o que es resultado de una mala acción vuestra. Todos podemos equivocarnos, todos podemos tener malas rachas y momentos difíciles en la vida que pagamos sin querer con los que queremos y nos rodean. Sin embargo, si se resuelven los problemas y se sale adelante, NADIE tiene el derecho a reprochar nada, a echar en cara o a hacer sentir culpables por lo que han aguantado. 

Las personas que te quieren estarán contigo siempre, a pesar de lo mal que estés, y lo harán con gusto a pesar de que estén sufriendo. Desde los que están contigo cuando estás enfermo, cuando llevas una mala racha, etcétera. 

Yo he perdonado a muchas personas por comportamientos negativos y que me hicieron sufrir, sabiendo que no eran conscientes, no estaban en plena posesión de sus facultades o similares. ¿Por qué? Porque los quiero, y sería absurdo guardar rencor por ello. Del mismo modo, así debería hacerse siempre.

Por todo esto, nadie tiene derecho a tratar mal y sin creerse responsable de nada. Si vivís algo así, HUID. Buscad ayuda o intentad hacerlo como podáis. Estas personas están enfermas, pero no van a cambiar porque vosotros queráis. Y no tenéis porqué esperar a que lo hagan mientras estáis sufriendo vejaciones, humillaciones, insultos, agresiones y todo tipo de maltratos. 

Y lo más importante de todo. No esperéis a los gritos, las amenazas, los celos, los golpes. No. Las sutilezas son las que debéis intentar descubrir. Los pequeños gestos y comentarios son por dónde se comienza. Y una vez traspasada la barrera de la sumisión, cualquier cosa es posible.

Los maltratadores, físicos, emocionales o psicológicos, pueden estar en cualquier lado, y muy posiblemente tengan un exterior agradable y bueno. 



Siento el rollo, tocho o como queráis llamarlo. Pero de vez en cuando es importante hablar de todo esto. 

Un saludo.